Crónica de un pueblo sin cronista


Abanilla debe ser uno de los pocos municipios de la Región de Murcia que aún no tenga Cronista Oficial. Y sin que esto sea motivo de inoperancia como lo pudiera ser el no haber aún Consejo Escolar Local, sin embargo sí que es sintomático del abandono con el que desde esta alcaldía se llevan las cosas en Abanilla. Y no sólo eso, sino las patadas a la inteligencia y la historia que se le han venido dando desde el gobierno municipal, hacen necesario que se reparen los daños cometidos. Hechos como que los símbolos heráldicos municipales (escudo y bandera) sigan siendo los que son, anacrónicos y contrarios a las directrices de las Reales Academias, es algo vergonzoso para quien se les enseñe y sepa de lo que le están hablando. Pero al señor alcalde Fernando Molina esto le da igual, pues en su día ya dijo que «mientras siga de alcalde ni el escudo ni la bandera se van a cambiar». Por último no olvidar que también se ha colaborado con la difusión del esperpento que supone el uso del pleonasmo del «Vera» delante del nombre de la patrona la Santa Cruz (aunque a decir verdad, tampoco conste el acta de dicho patronazgo).

Iniciado el año 2013, D. Manuel Yagües, a la sazón presidente de la Asociación cultural «Musa Ben Nusayr», realizó la petición al Ayuntamiento de Abanilla de que dicho cargo en Abanilla fuera ocupado por D. Fulgencio Saura Mira, colaborador con la asociación que preside, el cual además ya lo era de su Alcantarilla natal y de nuestra vecina Fortuna. Y propuso a este señor porque él mismo le había editado algunos libros sobre Abanilla (Viajes por las pedanías de Abanilla. 2006 en el que incluyó diversas acuarelas de las mismas y Abanilla: Carnaval y Semana Santa. 2009) y había escrito en los programas de fiestas, tanto el municipal como el de dicha Asociación.

Don Fulgencio Saura Mira, de 75 años (1938), es escritor y como bien dijo en su pregón de fiestas de 2011, también es pintor porque es lo que le gusta y lo hace ahora que está jubilado. Ya es cronista de Fortuna pues escribió un libro en 1991 de dicha localidad, otro en 1994 sobre sus almazaras, en 1995 otro sobre sus aspectos «mágicos», en 1997 sobre las posadas, y en 2006 sobre diversos paisajes y lugares de Fortuna. En total cinco libros sobre Fortuna. También escribió otro sobre Alcantarilla en 1972, localidad de la que fue secretario de su Ayuntamiento a finales de los años sesenta, lo cual le valió para ser cronista oficial de allí.

El 14 de marzo de 2013 se realizó una Comisión Informativa en la que al finalizar la misma y cuando ya se marchaban sus miembros, el portavoz del PP D. Pascual Martínez, informó que se había recibido la propuesta de la Asociación «Musa ben Nusayr» a favor de D. Fulgencio Saura Mira, para ser nombrado Cronista Oficial de Abanilla. Dña. Mª Dolores Saurín, concejal portavoz de IUMA le respondió que su partido tenía otro candidato diferente que era D. Eugenio Marco.

Fulgencio Saura Mira y Eugenio Marco

Fulgencio Saura Mira y Eugenio Marco

El 10 de mayo de 2013, el partido IUMA registró en el Ayuntamiento (nº reg. 804) tanto una carta de presentación del candidato, como un documento con la propuesta oficial para que se nombrara como Cronista Oficial de Abanilla a D. Eugenio Marco Tristán. En dicho documento de 12 páginas, se desgrana tanto la muy nutrida actividad en publicaciones de libros como en los programas de fiestas de Abanilla, Mahoya, El Tollé, en la revista de la Asociación «Musa ben Nusayr», en el boletín de la UNDEF, la actividad de recopilación y divulgación de información en «Las Cosicas de Abanilla», así como en las cartas en la prensa escrita. Según cuentan las crónicas, cuando en el Ayuntamiento tuvieron conocimiento de esta propuesta, saltaron las alarmas en el sentido de que citar el nombre de Eugenio al alcalde era como mentarle al demonio, pues en más de una y de dos ocasiones le ha enmendado la plana en sus funciones de Cronista «Oficioso» de Favanella.

El 5 de junio de 2013, la verdad sacaba un artículo titulado «Crónicas desde la trinchera», en el que venía a pintar la situación como si de una verdadera batalla campal se tratara. Así, la elección de este cargo honorífico, pasaba a ser noticia más de lo que hubiera sido deseable. Aquí ya se informaba a la opinión pública de la controversia existente. Desde IUMA Dña. Mª Dolores Saurín dejaba clara su postura: «Solicitamos que el nombramiento recaiga en Eugenio Marco por todo el bagaje y la trayectoria que atesora durante más de 40 años, y máxime siendo hijo de Abanilla» , y según el texto de la misma, el portavoz del PP D. Pascual Martínez decía que «Eugenio le parecía buena persona y buen historiador, pero que aún no lo habían presentado como candidato oficial».

Un día después, el 6 de junio, el partido IUMA dio su opinión al respecto de este tema, tanto de dicho titular con el que efectivamente no estaban nada de acuerdo por ser más beligerante de la cuenta, como del fondo del asunto en sí. En este sentido, respondía al portavoz popular informándole por si no se lo habían comunicado aún, que desde IUMA sí que se había hecho dicha propuesta, registrada en el Ayuntamiento casi un mes antes, el día 10 de mayo con número de entrada 804. Por otra parte, se informaba que les parecía bien que se nombrara a Saura Mira como «Cronista Pictórico».

Todo esto anterior, queriendo o sin querer, provocó que la en principio justa liza, se llevara más al terreno de lo profesional y casi personal.

El 17 de marzo de 2013, Fulgencio Saura Mira había escrito un artículo en la Opinión que trataba sobre las «relaciones de Fortuna y Abanilla» en el que decía que Felipe IV les había otorgado el rango de villa tanto a Fortuna como a Abanilla. Siete días después, el 24 de marzo, el historiador D. Juan Manuel San Nicolás aclaraba el error «con los legajos en la mano» y le recordaba que a Abanilla se le concedió el rango de villa con la Carta Puebla de 1501 realizada por los Reyes Católicos. De hecho en 2001 se celebró el V Centenario. Unos meses después, al hilo de este asunto, el 4 de julio escribía Eugenio Marco en el diario La Opinión recordando algunos «errores de los historiadores» que además del anterior, se habían cometido a lo largo de la historia y que ahí habían quedado.

En el programa de las fiestas patronales de agosto de 2013 de la vecina Fortuna, como Cronista Oficial de la misma que es, D. Fulgencio Saura Mira escribió lo que podríamos entender como una fe de erratas, texto que por su difícil acceso, reproduzco a continuación:

De nuevo se acercan las fiestas de nuestra villa, que lo fue en el siglo XVII, cuando obtiene tal privilegio en su Carta poblacional, a diferencia de la cercana Abanilla que lo es en el siglo XVI aspecto este que me gustaría subrayar a colación, nunca mejor dicho, de ciertas críticas recibidas en medios comunicativos, por ciertos personajes de nuestra vecina población que, lejos de mirarse la viga de sus propios ojos, otean con lupa y mala fe, los fallos de su vecino que, en este caso, como quien escribe cometió el error histórico de no encuadrar al vecino pueblo como villa, en el lugar correspondiente, dejando aparte otras interpretaciones en la relación de ambas villas que marcan la libertad del autor de dar sentido a eventos determinados. Y en este aspecto, como diría Cervantes «quédese aquí, que es peor meneallo» (1).

Notas: 1. Me refiero al artículo de LA OPINIÓN, de 17 de marzo de 2013, en el que trato de las relaciones de Fortuna y Abanilla y donde se dice, por error, que Abanilla fue villa en el siglo XVII, cuando en realidad lo es desde el siglo XVI. Cosa que al parecer ha causado estupor en ciertos personajes, que faltos de eso que se llama caridad, se complacen en criticar los errores de los demás para así pretender encumbrarse a sus anchas con «estos méritos» en la historia. Este cronista actuó de buena fe y es capaz de reconocer cualquier error, que los tiene y muchos, pero sería incapaz de hacer ese tipo de crítica a un compañero.

Si nos vamos a buscar dicha cita de Cervantes en el Quijote, dicha expresión aparece  en al menos tres ocasiones, la primera en el capítulo XX cuando Sancho da rienda suelta a las necesidades de su vientre y los dos han de taparse la nariz por lo escatológico del asunto, la siguiente es en el capítulo XLVII, y por último la vuelve a emplear en la segunda parte en el capítulo XII, Así pues, dado que dicha frase aparece en tres ocasiones, no sabemos muy bien si el señor Saura Mira la usó en la primera acepción tratando de «mierda» a los que le miran con lupa sus escritos o en los otros dos. Dado que no vamos a esperar al programa de fiestas del próximo año, nos quedaremos con la duda y punto.

El 12 de agosto respondió Eugenio Marco a este escrito anterior de Fulgencio Saura Mira por sus referencias al respecto de ir mirando con la lupa los errores de los demás, que esto lejos de ser malo por sacar los fallos del vecino, es algo bueno porque sirve para los que vengan detrás a estudiar. Unos días después, el 16 de agosto fue Juan Manuel San Nicolás quien le respondía en el sentido de que hubiera realizado la fe de erratas en su feudo de Fortuna en vez de en el diario La Opinión que fue donde se cometió el error.

Lo último que se puede añadir a toda esta historia, es la información de que a colación de toda esta polémica suscitada en torno al nombramiento del Cronista oficial de Abanilla, en el mes de septiembre D. Manuel Yagües, presidente de la Asociación «Musa ben Nusayr» fue al Ayuntamiento a retirar su propuesta a favor de D. Fulgencio Saura Mira. Una vez ocurrido lo anterior se informó a Dña. Mª Dolores Saurín por si ella también quería retirar la suya a favor de D. Eugenio Marco, la cual dijo que no, que dado que suponía que ahora este asunto iba a dormirse en un cajón, que se quedara ahí guardada su propuesta ahí también en el expediente para que quedara constancia para el día en que el alcalde se vaya y venga otra persona que quiera retomar el asunto. Una pena de alcalde es lo que es.

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MEMORÁNDUM A DON JUAN MATÍAS


* Superó con creces la prueba de fuego de los tres primeros meses que le auguraron y ha llegado a los dos trienios.

* Ha luchado valientemente contra los “elementos”.

* Venía fogueado de otras guerras y por eso le nombramos “Vicario General Castrense”.

* Ha experimentado el acoso y el ninguneo de los sepulcros blanqueados, como lo experimentó Jesucristo con los fariseos de pro y sus santas mujeres.

* Le han pinchado en el costado con La Santa Lanza y no de Calatrava, sino de Longinos.

* En sus labores “pastoriles” ha experimentado la espantada de las “tutuvías”, de los chotos mamones y de las chotacabras perdidas

* Se ha tropezado con “el iluminado” que le ha cegado con su resplandor incandescente.

* Ha sabido renunciar a la herencia envenenada que le dejó su antecesor y ser él mismo, sin ataduras con el pasado más recalcitrante.

* Ha tenido el privilegio divino de convivir en La Palestina Marciana con lobos disfrazados de corderos y demás ovejas descarriadas, retrocediendo a los tiempos bíblicos.

* Ha vivido la Semana Santa en su más genuino estilo evangélico: Con Pilatos, Longinos, la Santa Lanza, el gallo de Pedro, etc.

* Ha podido comprobar “in situ”, aquello que dijo A. Machado: La España de la charanga y la pandereta, de Frascuelo y de María, de cerrado y sacristía…

* Puede dar fe de que el meapilismo seudopolítico todavía existe en algunos rincones muy populares.

* Ya sabe lo que históricamente significa “VERA”, ora a la Cruz, que no es lo mismo que cargarle la cruz al cirineo más próximo que devotamente le ora.

* Ha podido constatar la actitud de los escribas, de esos que se quedan con la letra pequeña y no entran en el fondo del asunto.

*Ha podido tomar buena nota del poder fáctico que tienen “las sectas”, las séptimas y las octavas, porque aquí somos músicos de mucha honorificencia.

* Ha tenido la ocasión de conocer al cronista “oficioso”, único en la Región, incapaz de escribir panegíricos, pero sí de dejar a cada uno en el lugar que históricamente le corresponde.

* Ya lleva en su currículo la experiencia de enfrentarse a románticos y “asilvestrados”.

* También ha podido comprobar que el pueblo llano y sencillo, no meapilil, sabe apreciar este tipo de heroicidades.

* Ha observado que hay agnósticos que creen más en el verdadero Dios que los patrioteros romántiqueros.

* Lo positivo de su traslado va a ser el librar de “las pestes”, que eran las plagas mortales más temidas de pretéritos tiempos. No debe olvidar que toda gloria humana es pasajera.

Eugenio Marco - Juan Matías

En la foto, Eugenio Marco y Juan Matías Caballero

Segundas despedidas nunca fueron buenas.- La marcha de don Juan Matías es inminente y tiene los días contados, pero se marcha con una experiencia que es la base de la ciencia, sabiendo como huelen las cámaras de gas y cómo se comporta el fariseísmo institucional, los sátrapas de lo ajeno y los gerifaltes pendoneros, aunque sabe que hay un Freyre calatravo que siguiendo el ejemplo de fray Bartolomé de las Casas, está escribiendo la crónica negra de la Palestina Marciana, sin que le tiemble la pluma ni le falte la tinta. Esta crónica negra de la conquista populera más importante del levante español, protagonizada por los jinetes del Apocalipsis Now, recogerá la duda de si estos jinetes han intervenido, presuntamente, en la decisión de su traslado, porque en esta bendita tierra de promisión y demás rollos macabeos, algunos pusilánimes van untando con veneno las brevas para acabar con los enemigos del “todo por la pasta”.

El Papa emérito Benedicto XVI, en su primera misa pontifical dijo: El Señor no quita nada, lo da todo. Pero los señores de barro y mierda sí quitan, hasta la salud a las personas. Hay un viejo dicho: Si eres honrado y trabajador a la postre serás respetado y ensalzado por la historia y la memoria de las gentes sencillas. Don Juan Matías ya es un eslabón más, de momento el último, de la cadena que en 1504 comenzó frey Antón el calatravo en la iglesia de San Benito. Yo soy un cirineo de los que le han ayudado desde la noche de su primera misa en la Palestina Marciana a llevar su cruz y me honra que por ello me concedieran la cruz con el pincho de la Santa Lanza de Longinos.

Observación: No tengo inconveniente en que por el sistema de copia y pega, alguien le mande al Obispo este memorándum. Yo no se lo mando, porque ya estoy hastiado de geométricas respuestas con estudiadas salidas por la tangente.

Firmado: El cronista oficioso de Favanella.

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