Archivo de la categoría: Fiestas

¿DESDE CUANDO SE CELEBRA LA PROCESIÓN-ROMERÍA A MAHOYA?


En estos tiempos pandémicos, se suelen leer más los temas festeros, pues las “afotos” de los programas y revistas están ya muy vistas. Hay quienes se fijan y analizan con detalle lo escrito, incluso lo accesible por Internet y se hacen la pregunta que he puesto por título a este escrito.

Pedro Pablo Abarca de Bolea y Ximenez de Urrea, X Conde de Aranda

Actualmente, lo que celebramos cada 3 de mayo en Abanilla es una procesión-romería a la ermita de Mahoya, a bañar la Stma. Cruz con el agua del riego de la huerta y el olivar, que dista media legua con el pueblo…; con música, soldadesca, etc., detalles que ya constan en el Informe firmado por José Riquelme, José Ruiz, Ginés Marco y José Marco Zaragoza, presuntamente hermanos mayores de las cofradías existentes, emitido el 8 de noviembre de 1770, requerido por conducto reglamentario (Intendencia de Murcia al concejo de Abanilla) por requerimiento del presidente del Consejo de Castilla, el conde de Aranda. Dictó la resolución a este informe la Intendencia de Murcia el 30-10-1774, elevándolo después al Consejo de Castilla. Véase en las páginas 118 y 280 del libro de la Historia de nuestra Parroquia, ahora accesible por Internet del original existente en el Archivo Histórico Nacional. Se ha de tener en cuenta y entender convenientemente, que la procesión del 3 de mayo, actualmente llamada “la romería”, ya se realizaba con anterioridad al requerido Informe, cuya fecha no podemos afirmarla porque no disponemos de ningún dato oficialmente documentada en legajos propios. La cofradía de la Santa-Vera Cruz tenía el libro de su fundación fechado el 1 de noviembre de 1564 y aunque dicho libro no ha llegado a nuestros días, es de suponer que desde su fundación asumiera la celebración de todas las fiestas y demás manifestaciones públicas y eclesiales del Santo Madero (los Lignum Crucis), pasando a llamarse la Cofradía de la Invención de la Santa Cruz de Mayo, que con este nombre está en el informe de 1770 .

Entra dentro de lo normal que las festividades del 3 de mayo y del 14 de septiembre ya se celebraran aquí desde que la Orden de Calatrava inauguró su iglesia de san Benito en el Lugar Alto, en 1504. La festividad del 3 de mayo se institucionalizó en la Iglesia de Occidente en el s, VII y la del 14 de septiembre en el s. IV, para toda la cristiandad. La primera ermita de Abanilla la bendijo el obispo don Estaban Almeida, en honor de san Sebastián y san Roque, en diciembre de 1561, que tenía su cofradía, la cual yo no figura en el informe de 1770. También sabemos documentadamente, que en 1598 se celebraba fiesta de Moros y Cristianos en honor a san Roque… No me voy a extender sobre las biografías y los detalles festivos de estos dos santos sobre su afamada protección contra las múltiples pandemias de la PESTE, ampliamente accesible por Internet y publicaciones escritas al respecto y citadas por clérigos en sus sermones.

Voy a referir algunas efemérides locales sobre nuestra procesión-romería del 3 de mayo, no más allá de la década de 1970: El sacerdote que estuvo de párroco desde 1973 a 1980, D. Luis Martínez y más duro que el MÁRMOL, se percató que la forma de ir parte de la feligresía dándole culto de “veneración y Latría” (la adoración relativa) no era la apropiada y dio un golpe de estado canónigo en la Hermandad y obligó a alejarse de la Santísima Cruz, durante la romería, lo más lejos posible a los cantaores (as) y demás personas que consideraba incordiantes.

Romería de 2006 a su llegada a la Plaza de la Constitución de Abanilla

Posteriormente nos visitó un 3 de mayo el antropólogo del CSIC, Manuel Mandianes, quien en un artículo que escribió en el diario El Mundo, dijo que ciertas festividades religiosas estaban siendo afectadas por manifestaciones “dionisiacas y gastronómicas”, citando a Abanilla y a Caravaca. Actualmente, a estas manifestaciones citadas se les denomina “el botellón”. Según el antropólogo citado, observándose que el botellón ha invadido a casi todas las celebraciones civiles y romerías eclesiásticas en mayor o menor cuantía. En la actual pandemia, al no realizarse estos tipos de celebraciones el botellón clandestino se sigue intentando realizar.

Por consiguiente, las efemérides que tenemos pendientes de esclarecer actualmente en nuestra cultura religiosa, de una forma fidedigna y documentada, a mi modo de entender, son las siguientes:

1ª.- Si se le puede dar crédito a que la celebración del CENTENARIO (el primero) en 1922, de la Aparición de la Santísima Cruz, se debe a que se la llevaron a custodiarla al castillo de Ibiza durante la Guerra de la Independencia; entendiendo por “aparición” la devolución o el encuentro de la recuperación de la Santísima Cruz, que no en sentido de una aparición espectral, que podemos descartar la aparición espectral porque así está referida en varios supuestos anteriores a la invasión napoleónica.

2ª.- ¿Desde cuándo se viene haciendo la procesión del 3 de mayo a bañar en el agua de la huerta una cruz que se dice “piadosamente aparecida…”, interpretando dicha aparición en leyendas tradicionales en el sentido de haberla encontrado junto a la “cieca” los regantes, que estaba emitiendo resplandores, porque se les olvidó llevársela a unos soldados que allí acamparon; o que llegó a dicho lugar donde la dejó un ser espectral en su aparición religiosamente fantástica?

3ª ¿Qué credibilidad se le puede dar a la aparición espectral de una cruz con resplandor en el cielo a Pedro Lozano y a su hijo, al anochecer, en Mahoya, tras realizarse la expulsión definitiva de los moriscos abanilleros y del Valle de Ricote en 1615, decretada por Felipe III en 1609; que siendo Pedro Lozano alcalde propuso al concejo y fue aprobado celebrar oficialmente las festividades del 3 de mayo y del 14 de septiembre, de cuya oficialidad no se ha encontrado el legajo que lo atestigüe?

4ª.-¿Cuando se dejó de celebrar la festividad de san Roque con Moros y Cristianos, pasando este boato a la Cruz de mayo?

Las anteriores incógnitas están comprendidas entre los siglos XVI al XIX, cuya resolución pudiera estar en archivos todavía no ordenados y clasificados; o dañados y eliminados de forma casual o intencionada, lo cual dificulta mucho su esclarecimiento.

NOTA.- El escrito publicado en la revista nº 7 -Náyades-, que dirige Ricardo Montes Bernarder, presidente de la Asociación de Cronistas de la Región de Murcia, hablando sobre las fiestas de Abanilla dice lo siguiente: “Con motivo de la aparición de la Santa Cruz a un tal Pedro Lozano, desde 1770 se viene celebrando una romería a Mahoya, escoltada por soldadesca.”

ACLARACIÓN.- La supuesta aparición a Pedro Lozano no tiene ninguna relación con el Informe de las Cofradías y Hermandades de 1770, porque es una de las tradiciones de las apariciones espectrales indocumentadas, relacionada en la 3ª efeméride pendiente de esclarecer.

Esta afirmación, se encuentra en la primera parte de la revista, redactada por el propio Ricardo Montes a modo de resumen de la presencia de la fiesta de moros y cristianos en la Región a lo largo de la historia, y parece lógico deducir que lo redactó tomando como base su propia documentación bibliográfica, por ejemplo el libro “Historia de Abanilla” (1978) del Dr. José Riquelme Salar, quien relata tal información, pero como una especie de leyenda local.

En la segunda parte de la revista, se publicó la documentación enviada de cada población, en nuestro caso desde la Federación de Moros y Cristianos de Abanilla, por lo que dado que dicha información no se trataba en dicho texto, por considerarse efectivamente como una leyenda, dicha afirmación ni es resumen de la documentación enviada, ni un copia y pega, ni se ha cometido error alguno desde Abanilla, por tanto, lo que parece más bien es el resultado de un empaquetado de churras con merinas y otras hierbas, que lo cierto es que de seguir publicándose a lo largo del tiempo, pueden perjudicarnos más que beneficiarnos.

Observación personal.- El publicar este escrito lo hago con la posible esperanza de NO tener que garbillar más agua…de la que lleva la “cieca” con la que se riega la Huerta y el Olivar… desde tiempo inmemorial, posiblemente desde los íberos y los romanos, mejorado por los árabes.

E. Marco, cronista oficioso de Favanella.

Deja un comentario

Archivado bajo Fiestas, Historia

EL CENTENARIO DE LA APARICIÓN DE LA SANTÍSIMA CRUZ


NOTA PREVIA: Este artículo es una aclaración del artículo que se publicó en el programa de fiestas de Mahoya de 2014

Por el diario La Verdad del 4 de mayo de 1922, sabemos que en las fiestas de dicho año se celebró el “Centenario de la Aparición de la Santísima Cruz”. Este tema ya tratamos de esclarecerlo a nivel histórico en el escrito que se ha publicado en el libro de “Los Santos Patronos”, de acceso por Internet. Pero a continuación trataremos de esclarecerlo a nivel de concordancia con algún hecho histórico de nivel local, comarcal o nacional, por lo que, dado que no se especificaba el ordinal de dicho “centenario”, en el supuesto de que fuera el primero, nos remontamos a 1822.

¿Qué pudo suceder en 1822?: A nivel nacional tuvo lugar la derrota y casi el final de la Guerra de Independencia, tras la invasión de los franceses napoleónicos; pero a nivel comarcal y local, está documentado que por los pueblos donde pasaban las tropas franchuteras, descontroladas por sus mandos, permitían a sus soldados y a algunos jefecillos enriquecer sus mochilas con objetos de valor de los ricos, iglesias, catedrales y conventos, incluso museos, como botín de guerra. Pero para evitar dicho proceder, las tropas nacionales e incluso algunos bandoleros, a todo francés al que apresaban lo registraban y le quitaban hasta los calzoncillos… encontrándoles hasta cálices de oro reducidos a chatarra para que ocupasen poco espacio y venderlos a sus joyeros. Dicen que Jaime el Barbudo también cogió a algunos “franchutes” entre Orihuela y Abanilla.

Cuando llegó a Murcia el aviso de que las tropas francesas iban a hacer una escapada no prevista, para darse una vuelta por la Región Murciana, sin que le diera tiempo a nuestras defensas de prepararse para tal desmadre, ya sabemos por la Historia lo que pasó, que llegaron de la noche a la mañana y pusieron el cuartel general en el Obispado, en Murcia, echaron de las mejores viviendas de Murcia capital a sus gentes, para meterse ellos, pues transportaban muy pocas tiendas de campaña para ir más ligeros, etc. Fue para evitar este tipo de expolios de botín de guerra, que se organizó un despliegue de gente (posiblemente requeridos por las autoridades religiosas y locales), a fin de hacer una recogida de los objetos de valor religioso en todas las parroquias, de norte a sur, con destino a Cartagena, para enviar dichos objetos en un buque de guerra que los llevara al castillo de Ibiza, donde serían custodiados. Pero todo esto se hizo deprisa y corriendo, con total confianza en los transportistas encargados de la misión, los cuales tomaban nota de su procedencia y señalaban los objetos, para en caso de conseguir vencer en dicha contienda, que les fueran devueltos a cada parroquia. Algunos párrocos se negaron a entregarlas y ellos decían que las guardarían escondidas convenientemente.

Realmente se sabe que este proceder de protección se llevó a efecto, con un pésimo control y etiquetación, por lo que en 1922 se trató de devolver cada objeto a su procedencia, no encontrando cada parroquia lo que dijo haber entregado, por lo que tuvieron que ir a tratar de identificar lo que quedaba sin etiquetar; a pesar de que alguno… se llevó lo que más le gustó o tenía más valor que lo que entregó. En nuestro caso, lo de Abanilla fue correcta su localización y devolución, por lo que “LA STMA. CRUZ volvió a Abanilla, por lo que era procedente celebrar el centenario de “LA APARICIÓN”, pero dicha “aparición” es evidente e históricamente coherente, que se debe interpretar en el sentido de “la aparición” de algo que se entendía como el haberlo encontrado, que NO como una aparición espectral de estilo religioso para aumentar la religiosidad y la fe de los creyentes.

Es bastante probable que, de este acontecimiento de la recogida y la devolución a cada lugar de estos objetos, todavía exista alguna documentación que lo respalde en algún archivo de las entidades existentes en aquellos tiempos, excepto las que con posterioridad fueron víctima de incendios e inundaciones provocadas o fortuitas. Mientras no se localicen, es de suponer que se puedan encontrar referencias en el Archivo Municipal, en el Archivo General de la Región de Murcia, en el Archivo del Obispado de Cartagena o al que perteneciera Ibiza, e incluso en el del Ejército. Es muy difícil investigar en archivos poco catalogados, sin tener una referencia previa y fiable.

Eugenio Marco Tristán, cronista oficioso de Favanella

1 comentario

Archivado bajo Fiestas