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LA UNIÓN MUSICAL “SANTA CRUZ” OFRECE UN CONCIERTO DE ZARZUELAS EN HOMENAJE A LA “AGRUPACIÓN MUSICAL ABANILLENSE”.


LA UNIÓN MUSICAL “SANTA CRUZ” OFRECE UN CONCIERTO DE SELECCIÓN DE ZARZUELAS DEDICADO A NUESTRO MUNICIPIO Y EN HOMENAJE A LA “AGRUPACIÓN MUSICAL ABANILLENSE”. SE PRESENTAN LIBROS SOBRE LA HISTORIA DE LA MÚSICA EN ABANILLA.

El pasado sábado 1 de julio tuvo lugar en el Auditorio de Abanilla el tradicional concierto de verano que la Banda de música de la Unión Musical “Santa Cruz” ofrece desde su constitución (1994). En esta ocasión la temática seleccionada por el Director, Francisco José Blanco Corbalán, fue la Zarzuela. Las distintas interpretaciones, con la participación del tenor Diego Pedro Plazas Ketterer, estuvieron acompañadas con una presentación de fotografías para el recuerdo y exposición de antiguos instrumentos. En este evento de reconocimiento a nuestras generaciones pasadas se realizó un homenaje a la antigua Banda de música de la población, la “Agrupación Musical Abanillense”.

El concierto, al que asistió el Primer Teniente de Alcalde y Concejal de festejos, José Antonio Rocamora Ramírez y la Concejala de Cultura, Ana Teresa Valero Abril, fue presentado por Ángel Esteve Ruiz, paisano nuestro y presentador del programa “Vivir la música” de Ripollet Ràdio (Barcelona).

Asimismo, a lo largo del concierto se presentaron dos documentos sobre la historia de la música en Abanilla: uno dedicado a la extinta “Agrupación Musical Abanillense” (Autor Trabajo Fin de Máster: José Ángel Pacheco Marco) y otro dedicado a la Unión Musical “Santa Cruz”, continuadores de la actividad educativa y musical en nuestra población. También se mostró el Libro de la Historia de las Bandas de Música de la Región de Murcia (presentado en el X Congreso de Cronistas Oficiales de la Región de Murcia) en el que, entre las distintas Bandas Federadas de la Región, Abanilla está representada por la Banda de música de la Unión Musical “Santa Cruz” con su Escuela de música “Pascual Lozano”.

 

Estos documentos están depositados en la Biblioteca Municipal “Menéndez Pidal” para ser consultados por quien le interese.

El programa del concierto finalizó con la interpretación de La Parranda por la banda de música acompañada de un Coro de padres del alumnado de la Escuela de música dirigido por la profesora Montserrat Tristán Rodríguez.

Desde la Asociación musical agradecemos la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Abanilla y de los participantes en el evento así como el apoyo del público asistente al concierto.

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EL PASTEL BANDERIL SIN SU GUINDA


Tratando de hablar en romano paladino, para que sea entendible por la mayoría de los abanilleros lo del entuerto de los actuales símbolos municipales de Abanilla, LAS ARMAS REALES, de las que no somos el único municipio de España que las ostenta como escudo y las tiene en su bandera, aunque sí somos la excepción que confirma la regla en nuestra Comunidad Autónoma; de lo que unos abanilleros se sienten muy orgullosos y otros no (diversidad de opiniones nunca faltan y suele ser nuestra más característica bandera), EN MI PARTICULAR OPINIÓN, ES COMO UN PASTEL MUY BIEN ADORNADO CON MERENGUES DE COLORES EN SUS MÚLTIPLES PARCELAS. Pero le falta la guinda del pastel que le corresponde poner a las Reales Academias, con su informe favorable.

Este pastel es legalmente comestible, porque así lo decretó en su momento la consejería de la Presidencia de la CARM. Posteriormente, el Tribunal Supremo, ateniéndose sola y exclusivamente a su proceso de fabricación lo ha confirmado como bueno, sin entrar para nada en analizar sus ingredientes y demás aditivos, por lo farragoso del asunto; y, presuntamente, por no atender ni tener en cuenta el análisis aportado del laboratorio especializado, la Real Academia. En un símil con lo alimenticio, que puede resultar hasta odioso, pudiera compararse a muchos productos elaborados que, en su momento, se dieron por buenos y saludables para la ciudadanía consumidora (al menos eso decían en sus campañas publicitarias, posiblemente engañosas), pero que, a la larga, se ha podido comprobar de forma científica que por sus componentes, incluidos algunos de sus aditivos autorizados, resultan nocivos y peligrosos para la salud, por lo que se ha procedido a retirarlos del mercado o a prohibir su fabricación y consumo con dichos elementos nocivos detectados en los análisis.

El licenciado en Historia e incansable investigador sobre los orígenes y el desarrollo de las fiestas de moros y cristianos, José F. Doménech Verdú, de Villena, que lleva mucha tinta y saliva gastada en escritos y conferencias en distintos congresos y simposios, incluso publicados algunos de ellos en nuestro programa de fiestas de hace pocos años, que por su extensión (más de una página), sobre LAS MILICIAS CONCEJILES y su relación directa, indirecta y circunstancial con las fiestas patronales locales, ha provocado lentamente que los pueblos, que a nivel colectivo gozan de un entendimiento razonable del tema de sus señas de identidad a nivel histórico-cultural, se lo tomen en serio, excepto los que les importa un pi-miento estas batallitas y andan por otros derroteros: ladrándole a la Luna en cuarto menguante, para que no se les vea el pelaje. Un conocido refrán dice así: “Donde no hay harina, todo es pecina”.

La cuestión de someter a plebiscito las distintos diseños artísticos que se puedan derivar de datos históricos, al menos con base en cuanto a sus colores, aunque no a su disposición, es loable y plausible, pero entender lo mismo con el gusto variado de las mantas o las colchas de nuestras abuelas no deja de ser…lo que es, presuntas ganas de joder y de garbillar agua, que no de tratar de llegar a algún entendimiento viable y razonable, bajo el predicamento un tanto equivocado, en algunos casos, de la soberanía popular mal entendida o con fines un tanto peregrinos y brumosos. Democracia sí, pero en su parámetro adecuado. Batacazos colectivos por creernos que todo el monte es orégano, sobran en el devenir histórico de todos los pueblos y naciones, incluso por creernos eso de que “esto es mío, acho”, que me lo he encontrao en mi arca o en mi finca o bancal; o a pie de monte.

Nada en la vida de los hombres y sus comunidades se improvisa. Somos hijos de una época, de su ambiente y de sus circunstancias, incluidas las meteorológicas; y de ciertos satélites y satélites que orbitan a nuestro derredor, incluso después de haber caído de su órbita estacionaria.

E. Marco

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