Archivo de la etiqueta: Escudo

La realidad histórica de los símbolos municipales de Abanilla, frente a las invenciones modernas que nos representan


En los últimos tiempos lleva moviéndose bastante el asunto de si es preciso o urgente el proceder a retirar los actuales símbolos que nos representan como municipio, es decir, el escudo y la bandera, para sustituirlos por otros que presuntamente estén más acordes con nuestra realidad e idiosincrasia. Las razones de unos para quitarlos y de otros para mantenerlos son bien diferentes, y mientras los que defienden que éstos se retiren, entran en el fondo de la cuestión, los que defienden que se mantengan, lo hacen recurriendo a las formas de como esto se hizo. Bien, entremos en materia.

Todo este asunto ya está muy escrito. Pero el problema en este pueblo de Abanilla es que se lee muy poco. Y como no se lee, se suele volver a caer una y otra vez en los mismos errores de siempre. Razón por la cual parece que siempre hay que estar saliendo a defender lo mismo una y otra vez. Recientemente, en el foro de Abanilla, el usuario “morodelamorería”, ha colgado un vídeo en Youtube, del que sólo voy a poner el enlace, pues no tengo intención de darle publicidad más allá de la justa y necesaria, y en cual viene a querer defender su postura, que básicamente consiste en que la aprobación de la bandera se hizo por unanimidad, y eso es lo único que le vale. Mientras que la comisión que ha aprobado el actual gobierno municipal, a instancias del grupo IUMA, no va a tener dicha unanimidad, porque el PP prefirió no participar en la misma.

Conforme al art. 50.4 del Real Decreto 2568/1986 de 28 de noviembre, corresponde al Pleno los acuerdos en cuanto a la adopción o modificación de la bandera, enseña o escudo. Expediente que conforme al artículo 186 de dicho Real Decreto, será aprobado a continuación por la Comunidad Autónoma. En el artículo siguiente, el número 187, se especifica que se requerirá por tanto el acuerdo justificado del Pleno, el informe de la Real Academia de la Historia y la aprobación del órgano competente de la Comunidad Autónoma. La CARM tiene en su web una sección específica para este asunto, donde se puede ver la información que se requiere para realizar la gestión.

Es decir, que técnicamente, tanto el escudo municipal como la bandera, se pueden aprobar por mayoría simple cuando así se estime, y realizar el proceso tantas veces como se quiera. Otra cosa es que esto sea una cuestión parafernálica que importa a muy poca gente pues no son cuestiones de vida o muerte para nadie, ni a nadie meten en la cárcel por ostentar unas armas reales en un escudo municipal, como es el caso.

SOBRE EL ESCUDO O BLASÓN

Hasta hace unos meses, nadie sabía desde cuando estaba aprobado el actual escudo como escudo de Abanilla (por cierto, lo mismo que tampoco se tiene constancia de que la Stma. Cruz fuera oficialmente patrona). Gracias a las informaciones e investigaciones de José Tenza Lajara (Pepe CD), ha podido saber que dicha aprobación se remonta al año 1923, y presuntamente pudo tener bastante que ver con que se nombrase hijos predilectos a los hermanos Juan e Isidoro de la Cierva, así como al dictador Miguel Primo de Rivera, que el día 13 de septiembre de 1923 dio un golpe de Estado, con la venia del rey Alfonso XIII. No obstante hasta que Pepe publique su libro, vamos a tener que esperar a saber más acerca de dicho evento y las implicaciones de unos y otros. Por tanto, queda claro que no es el escudo municipal de Abanilla que está “de toda la vida” como argumentó el anterior alcalde F. Molina en el pleno del día 20 de marzo de 2000, para decir que mientras él fuera alcalde, no se iba a cambiar.

Sobre la forma, diseño, colores, uso y evolución del actual escudo, ya ha escrito sobradamente E. Marco en esta misma página, por lo que no es preciso repetir siempre lo mismo si todo ésto ya está escrito y muy bien aclarado.

Como se ve en la imagen y se puede leer en el anterior artículo, el escudo está preñado de simbología real, y debido a la manipulación de los elementos, en realidad no sólo no representa a ningún rey, sino que lo peor de todo y esto es así desde que se impuso, tampoco representa nada en absoluto la historia de Abanilla. Asemeja al de la piedra armera del Ayuntamiento, que es de Fernando VI, por ser el año en que se construyó. Y de ahí, en dicha época, se tomó ignorantemente como escudo municipal.

¿Eso quiere decir que es el escudo de Abanilla? Oficialmente y legalmente sí. Pero en realidad no tiene nada que ver con Abanilla. Visto el argumento, se puso ese (o parecido), como se podía haber puesto el de cualquier vecino que tuviera uno en su fachada. En consecuencia, si en realidad lo único que realmente sí ha sido municipal es el sello con la cruz de Calatrava y alrededor el nombre de “FAVANILLA”, el seguir ostentando este escudo actual, es un error y una impostura.

Nota: Debido a que en esta época aún no se había creado la RAE, la ortografía no era algo que estuviera muy extendido, por lo que se puede encontrar el término de “Favanella” escrito de diversas maneras. Actualmente escrito así sólo existe en valenciano, pues en castellano sería “Favanilla” que es como mayoritariamente se denominaba en el siglo XIII. En ausencia del sello de plata municipal, debido a que hubo que ver la imagen del sello en los papeles, no estaba claro si era una “I” o bien una “E”.

La misma Asamblea Regional, en su publicación del año 2015 acerca de los símbolos municipales de la Región de Murcia, trabajo realizado por D. Luis Lisón, dice bien claro en su página 31, haciendo referencia a nuestro escudo, que en el mismo “se reproducen algunas de las piezas y muebles heráldicos que figuran en las armerías de diversos monarcas de España”. Y añade: “Prescindimos de la descripción porque no merece la pena ocuparse de ello”. Además en las páginas siguientes, aclara los siguientes hechos:

Cuando a principios de 1996 el ayuntamiento inició diversas gestiones para conseguir disponer de enseña concejil, se suscitó por nuestra parte la necesidad de dar prioridad al tema de la ilegalidad del escudo en uso; pero el consistorio prestó oídos sordos a las protestas de los vecinos y diversos estamentos (incluida la Real Academia Alfonso X el Sabio) al ver la incongruencia del proyecto presentado, obra de Serafín Alonso Navarro. El Pleno lo aprobó sin atender a razones, y el Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma de Murcia dio su conformidad por Decreto 6/1999, de 28 de enero (BORM, de 5 de febrero).

Tras la publicación del decreto las protestas arreciaron, e incluso el grupo municipal socialista presentó una moción el 20 de marzo del 2000, pidiendo rectificar el error cometido, pues incluso se había ignorado el informe negativo de la citada Real Academia.

Un grupo de vecinos encabezados por el historiador Juan Manuel San Nicolás Sánchez, presentó un contencioso administrativo ante el propio Ayuntamiento y, sucesivamente, ante el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia, y el Tribunal Supremo; que fue desestimado por haber sido presentado fuera de plazo, y por entender que eran meras opiniones de las partes en litigio; sin entrar a valorar el fondo de la cuestión.

Diversos vecinos de la Villa, con más corazón que acierto, y sin percatase de los errores heráldicos que cometen, han dibujado desde entonces diversos bocetos de manera particular, y con un destacado carácter paisajístico. Por nuestra parte nos reiteramos en lo que escribíamos hace 16 años, de que Abanilla necesita urgentemente adoptar un nuevo escudo teniendo en cuenta su historia y los antecedentes citados.

El concejo, en cualquier momento, tiene plena libertad para modificar de forma oficial, y tras los trámites preceptivos, los símbolos municipales que quiere le representen.

Cuando habla en el penúltimo párrafo del asunto de los diversos bocetos con carácter paisajístico, imagino que se referirá a los intentos que tanto E.Marco como yo mismo hicimos en su día para intentar hacer unas sugerencias al respecto. Evidentemente, no tenemos, al menos yo, los referidos conocimientos en la ciencia de la heráldica como para saber lo que corresponde y lo que no.

 

SOBRE LA BANDERA

Sobre la bandera tenemos más información, puesto que su invención es más reciente. En la siguiente dirección del blog del Margen de Mahoya, E. Marco y JM. San Nicolás, recopilan la “cronología de la sinrazón de una paranoia histórica” referente a los hechos relativos a este asunto de la aprobación de la bandera. Dado que ahí en ese artículo están todos esos inicios muy claros, me remito al mismo para quien los quiera conocer mejor.

Según la enciclopedia de nuestros días, la wikipedia, si buscamos lo que quiere decir “pendón”, nos indica lo siguiente:

En la Edad Media, las banderas tenían sobre todo un uso bélico, identificaban a una unidad militar dentro y fuera del campo de batalla, era la insignia de quien podía levantar hueste: los señores, las ciudades y villas, las órdenes militares, los reyes. El pendón real era el más importante, acompañaba al rey portado por su alférez, y solía reflejar las armas reales, bien en diseño heráldico (ocupando las armas todo el paño) o colocadas en el centro. Inicialmente, el pendón real solo podía ser utilizado por el rey. En la Edad Moderna, mantener tropas se convierte en monopolio de los monarcas absolutos y diversas unidades militares adoptan banderas que también reproducen las armas reales. Por este camino, el diseño de diversas banderas nacionales modernas proviene de antiguos pendones reales. Con la evolución de villas y ciudades en la Baja Edad Media en Castilla y León se empezaron a conceder pendones, por el rey, para uso exclusivo de estos municipios, denominados pendones concejiles, cuyo color más usual era el rojo carmesí, y que debían de ser portados por un caballero designado expresamente para ello.

Si se lee con atención el anterior párrafo, se explican muchas cosas. Para empezar, argumenta el pasado bélico de las banderas municipales, pues provienen de las banderas de las milicias concejiles. Fue Felipe V quien abolió las milicias concejiles para reunificar el ejército al modo moderno francés. Para ello sustituyó los antiguos tercios por un nuevo modelo militar basado en brigadas, regimientos, batallones, compañías y escuadrones. En consecuencia, dichas banderas pasaron a ser las de los municipios y ciudades de donde provenían dichas milicias. De hecho esto también ocurrió así con nuestra actual bandera nacional española, que comenzó siéndolo con el rey Carlos III para los barcos  del ejército de la marina, y fue Isabel II quien la instituyó con bandera nacional. En cuanto al hecho en sí del color rojo carmesí, que lo poseen muchas ciudades y comunidades, queda explicado que esto es una gracia dada por voluntad real, y no porque dicho lugar así lo desee ostentar en su bandera.

Indica don Pedro Cordero Alvarado (Diplomado Superior en Heráldica, Vexilología y Ciencias Nobiliarias) en su tratado titulado “Principios de heráldica y vexilología” el camino que es preciso recorrer para llegar a realizar correctamente una bandera. Y dice lo siguiente en la página 88 del mismo:

La exploración de los posibles antecedentes vexilológicos, si es que existen, para ello bucearemos en los archivos, la existencia de antiguas milicias concejiles, que se acompañaban con un pendón heráldico. O bien, investigaremos entre los antecedentes de los antiguos señores de la localidad, si alguno de ellos tuvieron en alguna ocasión mando de tropas.

Pero teniendo en cuenta lo anterior, ¿en Abanilla no hubo milicias concejiles? Pues sí que las hubo y por tanto sí que tuvo su bandera de sus milicias concejiles. En concreto, en el acta del Concejo de fecha 6 de octubre de 1573, la cual se encuentra en el Archivo Histórico Provincial, protocolo 9085, folio 175, consta que tiene el dicho concejo una bandera de tafetán verde y azul”. Dicho legajo estaba curiosamente extraviado, no en la sección correspondiente al siglo XVI sino a la del siglo XVIII. Y por eso cuando previamente se inventarió lo referente al siglo XVI no se encontraba este documento de Abanilla, y el número que tiene de protocolo no corresponde con los de dicho siglo. ¿Quién lo extravió y por qué? Saberse no se sabe, pero sospechas sí que las hubo.

Nadie sabe cómo era realmente, sólo los colores, y tampoco las tonalidades. Así que, respetando esa premisa, bien pudo ser así.

Imagen de las solapas del libro “Historia de Abanilla”, de la Asociación Musa Ben Nusayr.
Imagen basada en los colores verde y azul, así como con el antiguo escudo de Favanilla.

A solicitud de la concejal de Cultura del Ayuntamiento, doña Rosario Ramírez envía cartas a los señores D. Juan Torres Fontes, D. Luis Lisón y don Serafín Alonso, a fin de que se ofrecieran a realizar el proyecto. Don Juan Torres Fontes ni había respondido la carta, y don Luis Lisón sí la respondió pero informando a la edil que lo primero que había que hacer era corregir el escudo. Pero como esto no interesó al PP, pues siguieron adelante. Así que finalmente fue don Serafín Alonso, quien se encargó y quien realizó el proyecto de bandera, el cual transigió con no tocar el escudo ni . Pese a conocer también el legajo en cuestión en que se referenciaba el asunto de los colores de la antigua bandera que habían tenido las milicias concejiles, de colores “verde y azul” (hecho del que hay testigos en la comisión), sin embargo hizo caso omiso del mismo, y argumentando en su estudio la ausencia de banderas en la historia local, procedió a inventarse la que mejor le pareció y como mejor quiso, arguyendo para ello diversos hechos del pasado y de la dominación de los Rocafull, la orden de Calatrava, Castilla y la corona de Aragón.

A continuación, incluyo sendas imágenes del texto del acta del pleno del 6 de junio de 1996, fecha en la que conforme a lo indicado anteriormente en la cronología, el grupo del Partido Popular llevó a Pleno la aprobación de la bandera. El grupo socialista había llevado otra propuesta, en la que se requería que antes de proceder a aprobar dicha bandera, procedía localizar cuál era el escudo histórico del municipio, ya que el que se viene usando se hace de forma indebida, por ser de un monarca. En el texto del acta, aunque no lo recoge todo lo que se debatió, como suele ocurrir actualmente, sí que se puede leer perfectamente que pese a que se le había advertido el error que se venía cometiendo desde hace tantos años, el PP se negó a investigar sobre el origen del escudo, por si nos correspondía o no, y siguió pese a todo con su proyecto de bandera hacia adelante.

Sin duda es inaudita la intervención del concejal del PP, señor A. Pacheco, que vino a decir que “el escudo de Abanilla tiene el “blasón de oro” porque nos lo dieron los Rocafull”. Y esto lo dijo sin saber que no es blasón, sino toisón, y segundo, que dicho toisón se introdujo en España siglos después gracias a Felipe el Hermoso al casarse con doña Juana I, pues que yo sepa, los Rocafull son de mitad del siglo XIII, es decir, de la época de Alfonso X y Jaime I.

Una vez que el Partido Popular tuvo la aprobación unánime de hacer el proyecto, se procedió a que éste se realizara, y se comunicó en comisión informativa el 24 de julio de ese mismo año 1996. Es decir, en dicho pleno se aprobó que se hiciera una bandera, no la bandera en sí con su diseño y colores actuales. El 5 de septiembre el Grupo socialista volvió a reincidir en lo mismo en otra moción, para buscar escudo original, y el PP volvió a tumbar la propuesta. El proyecto de la bandera de Serafín Alonso, se aprobó posteriormente el 14 de octubre de 1996.

El 24 de enero de 1997, la Real Academia de Alfonso X, informó negativamente acerca del proyecto de nueva bandera de Abanilla, dado que en la misma se habían empleado colores y elementos reales. El 7 de febrero la Consejería de Presidencia devolvió el expediente al Ayuntamiento, con el informe negativo de la Real Academia. Tres días después, el 10 de febrero, en vez de corregir el error del escudo como se le había dicho, lo que hacen desde el Ayuntamiento es pedir un informe más detallado, y que se la hagan ellos. La respuesta de la Real Academia el día 19 de febrero es decirles que su misión no es estudiar ni elevar propuestas, sino informar sobre los trabajos que se le remiten, pues si no, serían juez y parte. Vista la respuesta, el día 3 de marzo, el PP en Comisión informativa, lo que hace es dar por bueno el proyecto y pasar de lo que diga la Real Academia, volviendo a enviarlo el día 20 de marzo a Presidencia para su aprobación. El día 8 de abril responde la Consejería que se les había olvidado enviar el documento donde se indicaba que esto estaba ratificado en Pleno. Pleno que se realiza el día 5 de junio aprobando de nuevo dicho proyecto, y cuyo acuerdo se envía el 12 de junio. El día 30 de junio responde la Consejería de Presidencia que el expediente debe ser expuesto a información pública, lo cual ocurre el 16 de diciembre en el BORM nº 297. Para finalizar, dicho expediente se publica en el BORM de fecha 5 de febrero de 1999, y la explicación que se da de la bandera es la siguiente:

«Configurada sobre cuatro cuarteles, en la proporción 2:3.
Sobre el rectángulo superior izquierdo se instalarán las barras rojo y gualda que identifican la bandera de Aragón.
Sobre el rectángulo inferior derecho, campeará el rojo burdeos (violáceo) representativo del Reino de Murcia.
Los rectángulos superior derecho e izquierdo, quedan en blanco, por corresponder uno a la Orden de Calatrava y al Señorío de los Rocafull, y otro representativo de la gobernación de Orihuela.
Todo ello presidido por el Escudo de Abanilla que ocupará el centro de confluencia de los cuatro rectángulos y cuarteles, anteriormente descritos, timbrado de Corona por tratarse de una villa.»

Bandera “oficial” de Abanilla. Proyecto de D. Serafín Alonso

Aunque todo esto se hizo conforme a la ley anteriormente referenciada, sin embargo, pronto vinieron los problemas, pues por problemas de tiempo material, y debido al “despiste” que habían sufrido los legajos, se tardó tiempo en transliterar lo que ponían. Y cuando se tuvieron, ya había pasado el plazo de realizar alegaciones al proyecto.

La consecuencia de todo esto es que la bandera “oficial” de Abanilla, es efectivamente legal y oficial, pero no se atiene a los hechos históricos del municipio, ni tuvo en cuenta lo indicado en el citado legajo de que Abanilla sí que tenía bandera de las milicias concejiles, y además incurre en varios errores de diseño, que fueron los que le indicó la Real Academia Alfonso X y que por dicha razón no aprobaron el proyecto presentado.

Y es que como se ve, la bandera incluye el citado escudo “aparentemente” real, lo cual es contrario a lo indicado las normas heráldicas. Volviendo a lo explicitado por don Pedro Cordero, en las páginas 89 y 90 de su trabajo, dice lo siguiente:

Sobre la superficie del paño de las banderas pueden colocarse: bien el escudo de armas del municipio (cosa que no se aconseja salvo por privilegio real o por antigüedad contrastada de muchos siglos) o, mejor, alguna de las figuras más representativas de aquel. Cuando en una bandera se sitúan las figuras del escudo directamente sobre el lienzo, prescindiendo del perfil del campo, entonces la denominamos BANDERA HERÁLDICA.

En el caso de que la bandera lleve el escudo de armas del lugar, no se colocará en el centro del paño ni en la punta del batiente, como suele ser lo que habitualmente realizan los profanos en estas ciencias sino que se situará en la tercia al asta, por ser este sitio el que se considera como el punto de honor de la bandera. Así también podemos contemplar cómo el escudo de España se asienta en este lugar de la bandera y no en el centro de la misma.

Dicho escudo, que pretende ser “real”, al ir incluido en una bandera, lo convierte en pendón. Por lo que aunque este término haya a quien no le guste, por extensión la convierte en “bandera pendonera”.

Dicha bandera, inventada, y argumentada como mejor le pareció al señor S.A.N., argumenta en la explicación que tiene “el color violaceo del reino de Murcia”. Y sin embargo el reino de Murcia jamás ha tenido ese color violáceo. En todo caso lo tenía la bandera de la II República, que lleva el color morado que se dice (pero no está probado) que ostentaban los Comuneros de Castilla. Y no está probado porque tradicionalmente el color de Castilla era y es el rojo carmesí, que es el del pendón real. El color de la bandera actual de la Región de Murcia es el color rojo carmesí, que en nuestra región denominamos “rojo Cartagena” tal y como explica el profesor Javier García del Toro. Así que como ya se ha explicado, el ostentarlo, es una concesión de la Casa Real, pues originariamente y actualmente también, es en el que se ostenta el estandarte o pendón de la Casa Real.

Dicha bandera incluye los colores de la corona de Aragón, cuando la posesión de Abanilla por dicha corona sólo duró 30 años, y eso, históricamente es nada. En junio de 1434, el doctor Diego González de Toledo, que era contador mayor del rey Juan II de Castilla, dio en permuta la villa de Abanilla a la orden de Calatrava, a cambio de las propiedades que integraban la encomienda calatrava en el norte de Castilla. Dos años después, en 1436, el rey Alfonso V de Aragón dio la orden de ocupar Abanilla a Mosén don Diego Fajardo, el cual tenía ocupada ilegalmente esta villa que lo era de la orden de Calatrava y realizaba robos y asaltos en la zona. No fue hasta casi 30 años después que el maestre calatravo don Pedro Girón, quien en 1458 pudo recuperar Abanilla para la corona de Abanilla con la ayuda del rey castellano Enrique IV. Por tanto, la época de posesión aragonesa, como se ve, lo fue por ocupación y para mal, por lo que no debería ser algo a recordar con orgullo.

 

 

 

SOBRE LA COMISIÓN DE REFORMA DE LOS SÍMBOLOS MUNICIPALES

El 28 de enero de 2016, y a iniciativa del Grupo IUMA, se llevó de nuevo a pleno la cuestión del escudo y la bandera, y en concreto que se reconocieran los elementos históricamente documentnados en la bandera y la cruz de Calatrava, así como que se elaborara un diseño de bandera que tuviera en cuenta estos elementos. Sin embargo tanto el PSOE como el PP votaron en contra, el PSOE aunque reconocía la existencia de incoherencias, anacronismos y falta de rigor histórico, porque no tenían intención de partir de la premisa de aceptar de salida los colores verde y azul para la bandera, por lo que habría que crear una comisión de expertos sin premisas establecidas en cuanto a estos colores, aunque posiblemente al final los sean. Es decir, que no se aprobó la moción pero sí que desde el gobierno local se promoviera la creación de la comisión. Así lo recogió también el diario La Verdad unos días después. En palabras de la portavoz del grupo IUMA, Mª Dolores Saurín, “nadie ha dicho que no sean legales, otra cosa es que sean legítimos”.

En la página web del PSOE de Abanilla, se puede leer la siguiente información al respecto de este asunto.

El Grupo Municipal Socialista es conocedor, como se ha puesto de manifiesto con anterioridad, de la incoherencia, anacronismo y falta de rigor histórico de  los símbolos municipales de Abanilla. Y siendo conocedores de la importancia y necesidad de que un pueblo como el nuestro tenga un escudo y bandera acorde a su historia, estamos a favor de iniciar el procedimiento para que esto ocurra, pero aun estando como estamos de acuerdo en los colores y símbolos que se plantean en la moción e incluso convencidos de su adecuación histórica después de escuchar al Sr. Lisón, entendemos que lo más adecuado (por aquello de respetar las formas) es iniciar un proceso formal y no fijar nada de antemano. En breve se constituirá la comisión.

En el citado Pleno del 28 de enero de 2016, el portavoz popular, señor José Antonio Blasco, según consta en acta, dijo lo siguiente: “Cuando se tramitó el procedimiento se partió de la premisa que existía unanimidad en su aprobación o no salía”. “No podíamos estar en si esta bandera le gustaba a unos y no a otros”. “Es cierto que el escudo no fue estudiado. Se mantuvo lo que se encontró el anterior Alcalde. Sobre el escudo se puede comenzar a trabajar y está dispuesto. Se sabe que el que tenemos no es de Abanilla”. “Posteriormente apareció ese documento en el que se aludía a la bandera con tafetán verde y azul”. “La bandera de Abanilla la decidía la Corporación municipal y si esa era la que se aprobó por unanimidad, no tenía por qué cambiarse”. “La sentencia que recae sobre este expediente no entra a valorar la cuestión histórica. Señala que el expediente es correcto”. “Entienden que la bandera es la que quiso el municipio, se aprobó por unanimidad y es legal”.

Fue unos cinco meses después, el día 30 de junio, cuando definitivamente se constituyó dicha comisión. En el artículo del enlace anterior, se pueden ver los nombres de los miembros que la componen, que fueron propuestos tanto por el grupo socialista como por el grupo independiente de IUMA. Sin embargo, el PP no quiso formar parte de la misma. En la Comisión informativa, las palabras del portavoz popular, fueron que “no se iba a pronunciar sobre el escudo y la bandera”.

Como ya se ha dicho al inicio de este artículo, en el foro de Abanilla, el usuario “morodelamoreria” argumenta que la aprobación de la bandera se realizó de forma unánime, por lo que se deja entender que si los trabajos de esta comisión llegan a buen puerto, no existirá dicha unanimidad, ya que el PP se abstendrá o se opondrá, no se sabe todavía. Y después de todo lo que ya he explicado previamente, de las formas de aprobar las cosas, de los errores que se tienen, de la poca representatividad que tienen dichos símbolos con lo que es la realidad de nuestro municipio de Abanilla ¿aún sale alguien diciendo que no tienen necesidad de cambiar nada porque lo que hay se hizo con unanimidad?. ¿Cómo se puede ser tan simplista?. ¿Acaso se pretende con esa actitud de inhibición de este asunto, que si el PP vuelve a ganar las elecciones municipales, y se hubieran aprobado y puesto los nuevos símbolos, se vuelvan a poner de nuevo los símbolos actuales?.

¿Y cuál es la situación actual?. Hace varios meses, desde el Ayuntamiento se informó a la Real Academia de la creación de la Comisión y de los nombres de las personas que la componían, a fin de que si tenían que realizar alguna comunicación, estuvieran debidamente acreditados ante la misma. Desde la comisión ya se han realizado varios diseños tanto de escudo como de bandera, que respetan y se ciñen a lo que sí es la historia municipal, a fin de ser estudiados y valorados cuando se determine.

El hecho de que el PP no haya querido entrar a formar parte de esta comisión, no impide, siquiera dificulta que vaya a seguir funcionando como debe hacerlo. Si cuando se terminen los trabajos correspondientes, el PP quiere aprobarlo, bienvenidos sean, y si no, no son necesarios. El PP ha tenido una oportunidad de oro para pedir perdón por los errores del pasado y empezar de cero estas gestiones para realizarlas de forma conjunta. Sin embargo, no han querido hacerlo, limitándose a decir que lo que hay está muy bien porque se hizo de forma unánime. Cuando lo que se hizo, sería aprobado de forma unánime, pero como se ha demostrado, está muy mal hecho.

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Historia

EL PASTEL BANDERIL SIN SU GUINDA


Tratando de hablar en romano paladino, para que sea entendible por la mayoría de los abanilleros lo del entuerto de los actuales símbolos municipales de Abanilla, LAS ARMAS REALES, de las que no somos el único municipio de España que las ostenta como escudo y las tiene en su bandera, aunque sí somos la excepción que confirma la regla en nuestra Comunidad Autónoma; de lo que unos abanilleros se sienten muy orgullosos y otros no (diversidad de opiniones nunca faltan y suele ser nuestra más característica bandera), EN MI PARTICULAR OPINIÓN, ES COMO UN PASTEL MUY BIEN ADORNADO CON MERENGUES DE COLORES EN SUS MÚLTIPLES PARCELAS. Pero le falta la guinda del pastel que le corresponde poner a las Reales Academias, con su informe favorable.

Este pastel es legalmente comestible, porque así lo decretó en su momento la consejería de la Presidencia de la CARM. Posteriormente, el Tribunal Supremo, ateniéndose sola y exclusivamente a su proceso de fabricación lo ha confirmado como bueno, sin entrar para nada en analizar sus ingredientes y demás aditivos, por lo farragoso del asunto; y, presuntamente, por no atender ni tener en cuenta el análisis aportado del laboratorio especializado, la Real Academia. En un símil con lo alimenticio, que puede resultar hasta odioso, pudiera compararse a muchos productos elaborados que, en su momento, se dieron por buenos y saludables para la ciudadanía consumidora (al menos eso decían en sus campañas publicitarias, posiblemente engañosas), pero que, a la larga, se ha podido comprobar de forma científica que por sus componentes, incluidos algunos de sus aditivos autorizados, resultan nocivos y peligrosos para la salud, por lo que se ha procedido a retirarlos del mercado o a prohibir su fabricación y consumo con dichos elementos nocivos detectados en los análisis.

El licenciado en Historia e incansable investigador sobre los orígenes y el desarrollo de las fiestas de moros y cristianos, José F. Doménech Verdú, de Villena, que lleva mucha tinta y saliva gastada en escritos y conferencias en distintos congresos y simposios, incluso publicados algunos de ellos en nuestro programa de fiestas de hace pocos años, que por su extensión (más de una página), sobre LAS MILICIAS CONCEJILES y su relación directa, indirecta y circunstancial con las fiestas patronales locales, ha provocado lentamente que los pueblos, que a nivel colectivo gozan de un entendimiento razonable del tema de sus señas de identidad a nivel histórico-cultural, se lo tomen en serio, excepto los que les importa un pi-miento estas batallitas y andan por otros derroteros: ladrándole a la Luna en cuarto menguante, para que no se les vea el pelaje. Un conocido refrán dice así: “Donde no hay harina, todo es pecina”.

La cuestión de someter a plebiscito las distintos diseños artísticos que se puedan derivar de datos históricos, al menos con base en cuanto a sus colores, aunque no a su disposición, es loable y plausible, pero entender lo mismo con el gusto variado de las mantas o las colchas de nuestras abuelas no deja de ser…lo que es, presuntas ganas de joder y de garbillar agua, que no de tratar de llegar a algún entendimiento viable y razonable, bajo el predicamento un tanto equivocado, en algunos casos, de la soberanía popular mal entendida o con fines un tanto peregrinos y brumosos. Democracia sí, pero en su parámetro adecuado. Batacazos colectivos por creernos que todo el monte es orégano, sobran en el devenir histórico de todos los pueblos y naciones, incluso por creernos eso de que “esto es mío, acho”, que me lo he encontrao en mi arca o en mi finca o bancal; o a pie de monte.

Nada en la vida de los hombres y sus comunidades se improvisa. Somos hijos de una época, de su ambiente y de sus circunstancias, incluidas las meteorológicas; y de ciertos satélites y satélites que orbitan a nuestro derredor, incluso después de haber caído de su órbita estacionaria.

E. Marco

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura