Los deberes para los cien primeros días de gobierno del nuevo alcalde

La campaña electoral ya ha pasado, y la jornada de votaciones también. Y los resultados, gusten más o gusten menos, son los que son. Atrás queda pues el disgusto interno del PP porque a pesar de su deseo de aparentar romper con el pasado y haber hecho una campaña limpia sin trampas, se han perdido muchos votos, y en definitiva se ha perdido este bastión del PP (posiblemente una cosa ha sido consecuencia de la otra). Atrás queda también el disgusto de IUMA por la campaña del PSOE de “inventarse” que “se había visto salir de la casa de la candidata tanto al alcalde Fernando Molina como al candidato del PP, José Antonio Blasco, porque ya habían pactado el gobierno” (algo difícil de creer por alguien medio enterado, cuando se sabe que se han llevado tantos asuntos del PP a la Fiscalía). Y de ir diciendo a los vecinos casa por casa, que “con IUMA (ni siquiera con el PP) iban a pagar más de contribución que con el PSOE”. Se entiende que se referían al deseo del PSOE de ponerla al 0,55% y de IUMA al 0,58% mientras que con el PP está actualmente al 0,75%.

Todo esto ya ha pasado y tan sólo puede servir para decirse como pataleta, porque no se va a cambiar nada. Así que diez días después de que hayan tenido lugar las elecciones municipales que han hecho cambiar de signo político el Ayuntamiento de Abanilla, y a falta de que este próximo sábado 13 de junio tenga lugar el Pleno de Constitución de esta próxima legislatura (aún no está claro si al medio día o por la tarde en el Auditorio), el próximo alcalde Ezequiel Alonso, así como su equipo de concejales y de asesores políticos, han de pensar que con haber ganado no se ha terminado esto, sino que ahora empieza lo duro de verdad.

Son bastantes los asuntos que merecen la atención de los nuevos responsables municipales, temas importantes y otros muchos rutinarios del día a día, pero hay algunos asuntos iniciales que al margen de lo que será intentar llevar a cabo todo su programa electoral a lo largo de la legislatura, tendrán que ocupar la mayoría de este tiempo inicial. Y será por ambas cuestiones por las que la ciudadanía de Abanilla los empezará a valorar por su gestión. Y no vale decir que el primer año es para aprender, porque nunca se acaba de aprender.
Personalmente a mí me gustaría que la primera decisión fuera el quitar el pendón o bandera concejil del Ayuntamiento, la cual afea la imagen institucional del mismo e insulta la inteligencia de quien la ve, pero posiblemente esto no forme parte de las prioridades, así que probablemente estos serán los temas en que se deberán de ocupar los primeros cien días:
– Para empezar hay que decidir cuándo tendrán lugar los plenos ordinarios. Hasta ahora venían siendo el tercer lunes de los meses impares al mediodía. En el programa electoral se prometía que serían por la tarde. Falta saber qué día, la hora, y si se atreverán a hacerlos en el Auditorio para que pueda ir más público, tal y como en algunas ocasiones se ha solicitado y hasta ahora el PP nunca ha concedido.
– El alcalde, se supone que una vez que se haya puesto de acuerdo con sus concejales y conozca su perfil formativo, tendrá que proceder a hacer el reparto de las concejalías, por ejemplo las de economía, hacienda, educación, cultura, fiestas, juventud, deportes, pedanías, etc…, así como nombrar a sus tenientes de alcalde, en caso de tener que sustituirle por ejemplo en verano, un viaje o una enfermedad. Además, tendrán que hacer una Declaración de Bienes, que posiblemente además, en el caso de los concejales del PSOE, hasta deba de ser pública.
– Entre los primeros asuntos a decidir desde el Consistorio por los concejales, está el del nombramiento del Juez de Paz y su sustituto. Aunque parezca que este cargo es vitalicio, no es así, pues está regulado por la ley orgánica 6/1985, de 1 de julio, y es que aunque en los últimos años lo ha venido siempre la misma persona, en el artículo 101 se especifica que el nombramiento es para cuatro años, por lo que a nadie se le escapa que muy probablemente se le querrá dar otro aire más fresco y se cambiará de juez y sustituto/a.
El sueldo del alcalde y/o de algún concejal liberado es una potestad que queda al libre albedrío de los gobernantes. Hasta ahora ya sabemos que oficialmente se realizaba esta función de forma “romántica” sin cobrar sueldo, sino tan solo dietas, por lo que el alcalde no tenía obligación de estar en el despacho del Ayuntamiento. Y así nos ha ido estos 28 años. José Luis Cutillas trabajó para el Ayuntamiento y Ezequiel Alonso también lo hará, porque tiene que levantar este pueblo como sea. Personalmente no creo que hoy día alguien pueda ver mal que quien desarrolle una labor cobre por ello, pues uno se mete a la política para servir al pueblo, sí, pero no para estar de esclavo. Y se merece ese sueldo si es que realmente la desarrolla con ahínco. Pero es que aquí llevamos muchos años muy mal acostumbrados. Cuando un político se pone sueldo, luego los críticos enseguida salen a opinar de que ya desde el primer pleno se pone paga, pero es que es precisamente en el primer pleno donde esto se ha de aprobar. Ahora bien, que sea un sueldo razonable.
– Estudio de la plantilla de funcionarios y empleados contratados del Ayuntamiento, así como de las funciones que desarrollan. Es de vital importancia conocer los recursos humanos con los que cuenta el Ayuntamiento. Esta información, que debería ser conocida ya desde la oposición, así como sus nóminas. Esto se debería haber trabajado ya, para en el caso de querer que sigan estas mismas personas trabajando, renovarles el contrato, o en su defecto rescindirlo. Cuando hay cambio de partido en el gobierno, los empleados y trabajadores contratados suelen estar bastante nerviosos y en cierto modo hasta es normal, pues suele ocurrir que los del nuevo partido no se fíen o no tengan excesiva confianza en algún empleado, o más bien los partidos tengan que agradecer algo, y se supone que los que estaban, no han votado a los nuevos, por lo que se echa a los anteriores y se pone a los propios. Mención aparte merece quien esté contratado/a como personal de confianza del alcalde, pues por ley, su contrato expira cuando acaba el mandato de quien le nombró, sin derecho a renovación.
– Hasta ahora los alcaldes pedáneos se han venido nombrando a dedo, a la libre elección del alcalde. De hecho el pedáneo de Barinas, que dimitió a los dos años por estar implicado su nombre en un turbio asunto de asesinatos, ni siquiera fue luego oficialmente sustituido, y así se ha venido estando el resto de la legislatura. Desde el PSOE siempre se ha opinado y pedido que los pedáneos fueran votados por los propios vecinos. Sin embargo ya se ha empezado a oír que esto sería muy difícil y se seguirá decidiendo de igual manera. Habrá que estar atentos para ver si hay elección democrática o dedocrática como hasta ahora.
– Para poder funcionar y trabajar, es preciso conocer cómo están las cuentas. Hasta ahora en los programas electorales se venía poniendo el hacer una Auditoria económica para conocer el estado real de las cuentas. Cuenta José Luis Cutillas en su libro (pág. 118) que cuando llegaron en 1983 al gobierno se nombró a Pascual Saurín Vives, como Director del Departamento Económico para que hiciera este estudio. En el programa de 2015 esto no se ha incluido, pero según la entrevista publicada en La Verdad, se cuenta en el equipo con dos economistas, que se encargarán de hacer este estudio para conocer a fondo todo lo que se tiene y lo que se debe. Por ahora lo único que se sabe es que la deuda está en torno a los 6 o 7 millones de euros, pero con tanta póliza y crédito de uno y otro banco, no termina de estar esto muy claro. Por otra parte, no se sabe bien la situación de las facturas impagadas o si habrá más escondidas en algún cajón. El nuevo alcalde es de la opinión de poner bien claro el límite, porque lo que se vea que hay de deuda es cosa del PP, y tendremos que pagarlo entre todos, y el PP no puede decir que no, porque es su deuda. Y a partir de ahora, ellos serán los responsables.
– El asunto del alquiler del local de la policía. Esto está en su programa, así que se le supone importancia. Por cada mes que pase, son alrededor de 1.900€ que se le estarán dando a los dueños del bajo. Dinero que se se va por el desagüe y ya no vuelve. El contrato del Ayuntamiento con la familia arrendadora del local acaba en el mes de diciembre. Los ediles deben decidir si trasladar de inmediato a la Policía Local a otro lugar de propiedad municipal, o estudiar otro tipo de medidas como la adquisición del bajo, deduciendo el dinero pagado hasta ahora. Dado que en estos años no se ha realizado ningún PERI para contar con suelo municipal, parece claro que las únicas dos opciones son las anteriores. Según parece ser, hay intención de trasladar a la Policía Local al bajo de la Plaza de la Purísima, donde está la Protección Civil, y trasladar a ésta a su vez a la primera planta del edificio donde se encuentra el Juzgado de Paz y la oficina de la Agencia Regional de Recaudación, junto a la iglesia de San José. Como el contrato está firmado hasta diciembre y hay que respetarlo, hay hasta entonces para arreglar dicho inmueble y hacer los dos traslados.
– A pesar de los muchos ataques recibidos, el vertedero sigue abierto y funcionando. Si no al 100%, sí que sigue recibiendo residuos. Y así está porque desde 2013 tiene siete años de permiso para funcionar. En La Murada, hace varios años, el alcalde de Orihuela de Los Verdes, Monserrate Guillén, decidió cerrar la puerta que da a su término municipal. Y desde entonces sólo se puede entrar por Los Carrillos. Hasta ahora, tanto el Grupo Socialista como la Plataforma Vertivega, de la que el nuevo alcalde fue Vicepresidente, han mostrado un claro y firme deseo de cerrar la instalación, para proceder a la restauración del lugar que tanto se ha deteriorado, y de hecho han esgrimido varios informes con razones de perjuicio a la salud de las personas para hacer su campaña electoral. Informes que se han publicado y otros que no se han hecho públicos porque son excesivamente alarmantes. Sin embargo, a los pocos días de haberse hecho las elecciones, se supone que por el peso de la nueva responsabilidad, hemos podido leer en el diario La Verdad que el nuevo alcalde decía que sobre este asunto del vertedero había un juicio por medio y habría que esperar a la decisión judicial. Ahora vamos a ver lo que tarda este equipo de gobierno en cumplir su palabra dada y con la que ha conseguido sacar tantos nuevos votos. Y si se cerrara, habrá que ver qué pasa con la basura de Abanilla y dónde se lleva. Es decir, que probablemente habría que hacer un nuevo contrato y eso no se hace en un día, pero varias toneladas de basura sí.
– Y si hablamos de potenciales riesgos para la salud, también hemos de hablar de las antenas de telefonía móvil. Este asunto, también está presente en su programa electoral, por lo que tendrán previsto dónde reubicarlas fuera del casco urbano. En Barinas los vecinos se movieron y desde el IUMA se consiguió que un vecino ofreciera las escrituras de un terreno de su propiedad para ubicar allí las antenas. Petición que el PP dejó caer en saco roto. Pero en Abanilla no se conoce que se haya hecho tal cosa.
– Los convenios urbanísticos que se han firmado durante el gobierno del PP ahí están. Se cobraron 7 millones de euros y nadie sabe dónde están. Estaría bien saberlo. Pero es que los empresarios aún tienen que pagar alrededor de 5 millones más de euros. En el pleno de julio de 2014 desde IUMA se había preguntado por este asunto, y se supo que éstos aún no habían pagado y que además pagaban dichos terrenos como rústicos. Cosa que si le pasara a cualquier vecino de a pie, habría visto aumentar su impuesto considerablemente. El nuevo gobierno tendrá que elegir entre dejar de hacer favores a los que hicieron los convenios, o prepararse para que vengan a poner la mano y pedir la devolución de lo ya pagado.
– Dentro del programa electoral, el PSOE incluye el realizar un boletín informativo municipal. Sería deseable que éste se realizase y en él se informara de las gestiones realizadas durante estos primeros cien días. De la situación que se hubieran encontrado en los distintos ámbitos de la gestión municipal. así como de las decisiones tomadas para reconducir la presumible caótica situación económica.
– Las fiestas patronales ya han pasado, pero las fiestas de las pedanías son principalmente en verano. Las fiestas las organizan los pedaneos con la ayuda de peñas, asociaciones y su junta vecinal (si existen). Se supone que el dinero presupuestado ya se ha entregado, y además de escribir un Saluda por parte del Alcalde para el programa de fiestas,  los nuevos ediles no pueden olvidar que ahora han de hacer acto de presencia en estas fiestas y en las procesiones. Y aunque ahora hay una corriente de políticos en España que se están postulando por su no presencia en estos actos religiosos, lo cierto es que esto queda a su elección.
Son bastantes los deberes que tiene por delante este nuevo equipo de gobierno, y teniendo en cuenta el mes de agosto, con que cumplidos los cien días hubieran hecho la mitad de las cosas, ya estaría más que bien.
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