EL PUEBLO ESTÁ MUERTO ¿QUIEN LO ENTERRARÁ Y DESPUÉS LO RESUCITARÁ?

Preámbulo.- Artículo de fondo, porque a poco que nos descuidemos y no controlemos la deriva, puede que nos vayamos a pique, al fondo del abismo del romanticismo alabardero, con Poseidón y Proserpina.

La actual frase más repetida en los saraos y cotilleos de Abanilla es esta: “el pueblo está vacío, parece que lo han bombardeao”. Sobre las causas hay mucho que hablar y trillar, aunque ya se han llevado el grano y nos han dejado la paja y la mierda en el vertedero. Parece como que se ha perdido la alegría de vivir aquí, por lo que, presuntamente, va a ser muy difícil que aumente el censo; ni poniendo en marcha el molino del Chícamo, porque ya no queda trigo para moler, sino la maquila por pagar. Pero, al parecer, dos o tres o cuatro se están haciendo los amos de pueblo, comprando fincas rústicas y urbanas a pedo de puta, como se suele decir, para invertir lo presuntamente negro y lixiviado, para que si vienen mejores tiempos especular con ellos. A mí me viene a la mente  aquellos escritos y poemas –aunque esto ya se acerca al melodrama- de escritores murcianos que murieron en la pampa argentina: ¿Es que va a ser verdad la maldita leyenda? ¿Acaso nuestra tierra ha de servir sólo para que nos entierren?. Ya descansa, ya duerme para siempre tranquilo…para cuando el cuerpo ya no se levante y se caiga rendido…para cuando la hora nos llegue y nos llame la tierra…guardarme un roalico. Quisiera pensar  a modo de fábula, que la paloma, el gavilán o la gaviota se equivocaban. Pero quizá no se equivocaban, que quienes se equivocan son los que les dan alas para que vuelen y en pleno vuelo nos caguen y nos meen. Ya lo dice un dicho muy viejo: Cuando un tonto coge un camino, el camino se acaba y el tonto sigue.

                                                El pueblo abandonado de Belchite (Zaragoza).

¡No puede ser!, se preguntan algunos intelectos que se enteran de lo que aquí pasa por la prensa o que viene de uvas a peras a darse una vuelta y hartarse de las viandas tradicionales de to la vida, y exclaman: ¿Qué está pasando, que hasta las casas se caen solas de puro viejas? El casco histórico más bien parece el decorado para rodar películas de la batalla de Belchite, sin pegar un tiro. Y para tiros los del vertedero, que se cruzan entre los de Murcia, Valencia y hasta Bruselas llegan, por el cierre del botafumeiro. Menos mal que ya vamos a poder respirar tranquilos cuando salgamos del túnel de la pestilencia, si es que lo que se ve al fondo es la salida, que no un foco que han puesto para despistarnos ¡Señor, qué cruz!, que ni la de sufrimientos por saltar la tapia la superan; ni la gran cruz gambusinada de… Fernando, por ahí cagando y meando. ¡Vaya un veranico con los tíos del catastro paseándose, bloc en mano, apuntando y tomando nota, que siempre que estos tíos han venido por aquí no ha sido para darnos na bueno, sino disgustos –decían los viejos-. Y es que todavía quedan algunos chotos mamantones sueltos y otros chotacabras volando, que te dan ganas de arrearles una pedrada, para ver si se espanta de una puñetera vez. Pero como ya ha llegado “el ejército de salvación”, no procedente de Irlanda, muchos zascandiles se preguntan: ¿Cómo es posible que vayamos a poder pagar lo que se debe sin subir la contribución? ¿Si se han puesto sueldo, aunque no coman gambusinos, de donde van a salir los dineros? ¡Canten victoria, canten, que el mal se espante –dicen algunos-, pero ya no estamos para cantucios, porque tenemos las gargantas secas y los cubatas de “Brugal” vertedero apestan a lixiviados! Dicen que el hecho de dar constituye una de las mayores satisfacciones al prójimo, pero aquí nada más que damos pena, que para eso sí que valemos y no nos duelen prendas. Estamos más perdidos que Carracuca; en el Limbo, si es que no lo han quitado todavía.

Recordando frases del ayer no muy lejano, Ortí Bordas dijo: “La oposición es conveniente”; y uno que estaba al lado le agregó: Siempre y cuando no tenga la osadía de oponerse. Dalí dijo: “Dejaré mi obra a España”. Y lo peor ha venido después, porque, incluso los políticos más románticos, se empeñan en dejarnos su obra y sus obras. Al principio de la restauración democrática, uno de los chistes más populares decía que se iban a constituir  asociaciones de índole político, sin ánimo de lucro, que se llamarían “la mayoría silenciosa unida jamás será vencida”. Estas asociaciones, al principio, eran casi secretas y tenían muchos simpatizantes. Al final, cuando salieron de la clandestinidad, resultaron ser “los partidos políticos”. Paco Umbral, el de “mi libro”, dijo en la prensa: “Ya tenemos el espíritu del 12 de febrero, el de Fuengirola y el de Valladolid…” y otro continuó diciendo: Sólo nos falta el Espíritu Santo, para que venga en nuestro auxilio. Una noticia de prensa decía: Los gambusinos del Mar Menor a 2.400 ptas. El kilo. Y un cliente pidió solo uno, porque era para disecarlo. ¿Dónde estará este gambusino, donde estará? Cuando se eligieron por vez primera los alcaldes democráticos, tras la Constitución actualmente vigente, la prensa dijo: El 72% de los españoles opinan que los alcaldes deben ser elegidos democráticamente. Pero alguien dijo: el 28% opinan lo contrario, porque ellos son alcaldes. En aquellos tiempos TVE inició una nueva emisión: “España Medieval”, para cuyo rodaje no tuvieron que fabricar decorados especiales, porque ya estaban al natural. Lo verdaderamente insólito fue que los concejales eligieran a los alcaldes, porque antes era al revés. Los ingleses son muy aficionados a poner un cartel en sus castillos, que dice así: “Se vende o alquila al fantasma”. Y con la democracia los que se suelen vender o cambiar de castillo son los concejales o diputados fantasmas, que constituyen el grupo mixto, como el resultado del cruce de canarios con caberneras. Algunos de los que suelen dedicarse a la política sin ánimo de lucro, de forma romántica, salvo las excepciones que confirman la regla, terminan ricos podridos. Muchas veces nos solemos preguntar: ¿Qué es lo que está pasando, además del tiempo? Al final siempre suele quedar demostrado que es más fácil predicar que dar trigo; y que podríamos estar más atrás del rabo. Hay quienes dicen que todavía existe en la piel de toro las dos Españas que, sin lugar a dudas, forman parte de una sola España: la España cañí, la de la charanga y la pandereta,  de cerrado y sacristía, la del tó pa mí, chacho, que más me merezco. Y todo esto nos pasa porque todavía hay gente pa tó, que le gusta escuchar el canto de los pájaros muertos. Y aunque sea tarde ya, si algún profeta no lo remedia a tiempo, las vamos a pasar canutas y pagar con creces, como se suele decir, todas juntas; porque los lobos siguen al acecho de cualquier presa fácil. El ornitólogo Secundino Gallego dijo: Hay varias especies de “pájaros” en peligro de extinción. Y el padre Venancio Marcos, imitando al dominico italiano Savonarola, dijo: Se salvarán algunos, pero la mayoría no.

E. Marco, cronista “oficioso” de Favanella

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