¿ES LA VEGA DEL BAJO SEGURA LA CUNA DE LOS RIEGOS MEDIEVALES?

En tiempos tardo romanos, muy posiblemente el riego en Orihuela se circunscribiera a la acequia periurbana de los Huertos, en la margen derecha del Segura; en Abanilla a la huerta de Sahués, en la margen izquierda del río-rambla El Chícamo (afluente del Segura en Orihuela), donde todavía quedan restos de una “villae” romana que, según los investigadores, está datada del siglo I al V después de Cristo, lo que pudo constituir un proyecto de colonización, repetido en otros puntos limítrofes; Asimismo, también es de suponer que hubo regadío en los Baños de Fortuna-Leana durante la dominación romana, que continúan hasta la actualidad.

En la vega media del Segura se han encontrado vestigios paleocristianos en la zona de La Alberca-Algezares, en la falda del monte. Posiblemente sus pobladores utilizaran para regar sus huertas las aguas de escorrentía y los pequeños caudales permanentes del Guadalentín, ahora llamado en esa zona El Reguerón. Es muy poco probable que la huerta de Murcia se creara antes de la fundación de la ciudad por Abderramán II, en el año 825, porque aguas abajo de la Contraparada (Alcantarilla) el río Segura se dividía en meandros que formaban islas y zonas de lagunaje y almarjales, actualmente eliminados, que con el transcurrir del tiempo y el progresivo aumento de los pobladores se fueron transformando en terrenos cultivables hasta su desembocadura. En Abanilla, casi con toda seguridad, pudo ser a partir del siglo XI-XII cuando se empezó a regar por la margen derecha del Chícamo la huerta de abajo-Mahoya-, construyendo para ello la infraestructura de la acequia desde el azud de las cuevas de Botija por la margen derecha, dado que anteriormente todo apunta a que iba la acequia para regar Sahués por la margen izquierda. Entonces fue necesario hacer el Partidor, el acueducto de Sahués y los pasos elevados para salvar las ramblas de Mascosa, del Zurca y de Balonga que, en su inicio, pudieron ser de mampostería y la acequia de madera sobre troncos de árboles. Esto se sustituyó por arcos de sillería en el siglo XVIII; y de ladrillo el de Sahués en el siglo XIX.

Dadas las evidencias arqueológicas existentes en las infraestructuras hidrofluviales del regadío en las vegas media y baja del Segura y de su afluente El Chícamo, dije en el Congreso de Valencia que la Contraparada en Alcantarilla, aunque dicen que es de origen romano, todo apunta a que más bien sea de tiempo de los árabes, posterior a la fundación de Murcia. Y la conclusión a mi exposición multimedia de la comunicación presentada a dicho congreso, fue esta: Los árabes no pusieron la primera piedra, pero sí fueron los grandes impulsores del sistema hidrofluvial de riego en el Segura y sus afluentes, sobre el que se ha desarrollado posteriormente todo el entramado reformado y mejorado que existe en la actualidad, que es de la época medieval, siendo sus artífices, como se puede apreciar histórica y arqueológicamente, la sociedad andalusí.

En la presentación del libro: LOS REGADÍOS MEDIEVALES Y SU EVOLUCIÓN HISTÓRICA EN EL BAJO SEGURA dije, más menos, que los últimos vestigios o reliquias arqueológicas del riego a manta que quedan en España, por el sistema de acequias, paradas, brazales y tandas continúas, desde al menos el siglo XII, se han estudiado y reflejado en esta publicación, pudiendo ser el más significativo el de la huerta de Abanilla.

E. Marco, cronista “oficioso” de Favanella.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s