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IDEAS PARA EL PROGRESO I: Planta de generación de energía en Abanilla


Con este artículo empiezo una serie con la que pretendo lanzar al aire, para quien quiera recogerlas, un conjunto de ideas para el progreso de Abanilla.

A Abanilla el tiempo se le acaba. Una población decreciente, envejecida, donde más de la mitad de la población tiene más de 50 años. Los jóvenes se van y apenas hay oportunidades de empleo. Más teniendo en cuenta que varias de las empresas del polígono industrial no quieren contratar a abanilleros… La situación es muy grave y no parece que vaya a ir a mejor.

No existen los milagros. Nada se va a solucionar por sí mismo ni es probable que venga un jeque árabe a hacer inversiones millonarias. Lo que surja tendrá que venir de los poderes públicos y la iniciativa privada. Y en ese sentido va la siguiente idea.

Hay en proyecto desde hace varios años, una ampliación del polígono industrial. Es una iniciativa de un empresario privado, pero se encuentra entre otras dificultades, la falta de potencia eléctrica necesaria para garantizar el suministro en las nuevas naves que se plantean. Abanilla es final de línea y un aumento significativo de la potencia disponible pasa, necesariamente, por un aumento de la sección de los cables ya existentes, lo cual puede conllevar que los apoyos (las torres) no sean suficientes, el corte del suministro durante la duración de las obras, y demás inconvenientes; o puede traerse de otras líneas, mediante una subestación. Lo cual implica conseguir los permisos para los nuevos apoyos, tiempo e inversiones muy importantes.

Yo propongo otra solución. Y es generar la energía eléctrica en el propio municipio sacándole partidos a cosas que ya tenemos, fundamentalmente Sol y terrenos. Esto se lograría construyendo una planta termosolar asociada a una planta de biogás y al aprovechamiento del calor residual en las diferentes industrias del municipio. Me explico:

Las plantas termosolares funcionan, básicamente, aprovechando la incidencia de la luz del sol en espejos parabólicos. Estos concentran esos rayos solares sobre un tubo que transporta un fluido, elevando en varios cientos de grados su temperatura para mediante un intercambiador de calor, convertir agua en vapor y hacerlo pasar por una turbina instalada en un generador.

Es decir, y resumiendo: que hay que conseguir calor para evaporar agua. Al asociarlo a una planta de biogás y sistemas de aprovechamiento de la energía residual de las industrias, podemos aumentar significativamente la energía que aportamos al agua, mediante calderas, reduciendo la necesidad de espejos parabólicos, y usando la misma turbina para aprovechar el biogás resultante de la planta.

Las plantas de biogás, como generadoras de electricidad, no son aún todo lo eficientes que podrían ser, el gas producido tiene un 65% de metano y hay que purificarlo, pero sí es interesante en procesos de cogeneración para generar calor. Y desde un punto de vista social y de creación de empleo, son interesantes para potenciar los cultivos energéticos en las tierras que hoy en día no tienen uso. Evidentemente, con la problemática del agua, deberían ser cultivos con pocas necesidades hídricas, o que puedan soportar la sequía durante largos periodos. Hace poco leí una noticia donde una empresa podría haber encontrado la solución idónea: Una historia de chumberas llenas de energía y este otro Olvídate del petróleo: México inicia la era de la propulsión a base de cactus.

Si, como dicen en el artículo, las chumberas o paleras, tienen un importante potencial de generación de biogás, hablamos de cultivos que crecen espontáneamente en nuestro municipio. Que apenas conllevan cuidados, y que muy bien podrían ocupar las más de 500 hectáreas que hay en zona regable y que a día de hoy están baldías, y muchas más en otros terrenos en los que no crece nada. Además, no compiten en la producción alimentaria.

Es decir, estamos creando puestos de trabajo estables, y poniendo en valor propiedades que actualmente no tienen ninguno ni posibilidades de tenerlo.

¿Qué más aprovechamientos podemos obtener de la combinación de estas tecnologías?.

El proceso de fabricación del biogás tiene varios subproductos aprovechables.

  • Por un lado el gas en sí mismo.
  • Abonos libres de elementos patógenos, pues las altas temperaturas alcanzadas en los biodigestores actúan como un pasterizador. Se degradan los residuos haciéndolos más asimilables por las plantas obteniendo un abono natural de gran calidad. Más si se mezclan diferentes tipos de residuos.
  • Daríamos una solución a los ganaderos de la zona (vacas y cerdos) o industrias alimenticias cuyos residuos suponen un problema en cuanto a su gestión, y atraeríamos a otras empresas del sector que con el aumento del suelo industrial disponible, la energía garantizada y empresas que traten sus residuos cerca abaratarían sus costes.
  • La combustión genera calor y CO2. El CO2 es aprovechable fundamentalmente para empresas agrícolas o de cultivo de algas mediante invernaderos y secaderos industriales. Su distribución industrial mediante CO2 líquido es muy cara y aquí se les ofrecería a un precio mucho más módico lo que mejoraría su productividad.

  • Biomasa, que tras un proceso de secado fácilmente podría usarse en la planta de asfaltos de “Los Serranos”, cuyo calor residual, producido en esa incineradora, podría aprovecharse tanto en la planta termosolar, como en procesos industriales que necesiten generación de vapor dentro del polígono, como para secaderos de esa biomasa. Una economía circular.

Todo esto es muy bonito. Pero, ¿quién lo financia?. Esa es la pregunta principal. Bien, igual que buscamos una sinergia entre las diferentes tecnologías para optimizar al máximo las potencialidades de todas ellas.

Tengamos en cuenta que una instalación renovable tiene un plazo de amortización, el cual normalmente no da beneficios, pero se usa el ahorro en la factura de la luz para amortizar esa inversión. Una vez amortizada, sólo tiene el coste de operación y mantenimiento, lo cual reduce mucho la factura eléctrica. El gas natural, por poner un ejemplo de un competidor, es mucho más barato, pero hay que comprarlo siempre.

Debemos pensar a quién puede beneficiar por su reducción de costes a largo plazo tras la amortización de las plantas. Podrían ser las propias empresas del polígono, podría ser Iberdrola y su división de renovables, para ahorrarse la subestación y las nuevas líneas para abastecer al polígono, podría ser la cementera, necesitados de suministro eléctrico e interesados en aprovechar sus emisiones y su calor generado, el empresario que promueve el polígono, también el ayuntamiento, que tiene una factura de la luz de casi medio millón de euros anuales, la comunidad de regantes, que también tiene unos elevados costes de energía, e incluso, y por qué no, particulares que quieran hacer una inversión productiva, comprando acciones de la hipotética empresa que se creara para ello.

En Abanilla hay mucho dinero inmovilizado, mucho de ello en plazos fijos, pero la rentabilidad que dan hoy en día esos plazos fijos al precio actual y previsiblemente futuro del dinero, son muy bajos, apenas da para compensar la pérdida de valor por la subida del IPC. Invertir en una empresa energética que va a dar rendimientos asegurados mediante la vente directa a las empresas o su vertido a red, es una inversión segura.

También debemos mirar esta idea desde la óptica de la conciencia cada vez mayor en la necesidad de luchar contra el cambio climático, y el calentamiento global, las ayudas públicas a la España vacía, a una zona rural en crisis, podría accederse a ayudas europeas, del Estado…

Por supuesto no todo es perfecto y un proyecto, aunque sea de una mínima envergadura, plantea numerosos problemas burocráticos, de permisos, terrenos, financieros y técnicos.

Pero a Abanilla se la acaba el tiempo. Y si se pretende que este municipio tenga algún futuro, por algo hay que empezar. Y lo principal, lo más prioritario es mantener la población, atraer a más gente y la mejor política en ese sentido es la creación de empleo. En la propia planta y en el polígono industrial que se pueda crear. No es un proyecto inmediato, no es la panacea, pero es un comienzo.

Mi propuesta es que, por ejemplo desde el Ayuntamiento, que el gobierno municipal junto con la oposición si así lo desean, ya que son los representantes del pueblo y tienen los medios y los contactos necesarios para tener un amplio poder de convocatoria, tanto de las empresas que vendrían a explicarnos su trabajo, como para los posibles interesados, para que cooperen en hacer un estudio, se llame a expertos, y se invite a empresas que han desarrollado y están desarrollando proyectos de esta naturaleza a hacer un evento, una especie de charla, congreso o como quiera llamarse, para que nos informen, nos expliquen qué viabilidad tiene un proyecto de estas características, se invite a políticos de la Comunidad Autónoma, del Ministerio de Medio Ambiente o la Delegación del Gobierno, a empresarios, a técnicos de Iberdrola, ganaderos, agricultores, propietarios, comunidades de regantes, expertos, inversionistas, y público en general. Para estudiarlo y ver si es posible o no. Un ayuntamiento tiene la posibilidad y casi la obligación, de concitar todos los esfuerzos y acuerdos necesarios para el desarrollo de su municipio.

Repito, sólo hablo de estudiarlo. Después de tener toda la información fidedigna, es cuestión de decidir. Gracias si has llegado hasta aquí.

Javier Díaz Fernández,
Técnico grado superior instalaciones electrotécnicas y automatizadas, con experiencia en montaje y mantenimiento industrial

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